Alejandro Peza
Este lunes inicio oficialmente la zafra en el sur de Quintana Roo que pretende obtener al menos un millón 150 mil toneladas de azúcar lo que representa un 40 por ciento menos que la cosecha anterior tras un año en el que los campos cañeros sufrieron afectaciones severas por plagas, lo que redujo drásticamente tanto el volumen como la calidad de la producción.
A esta situación se sumó el desplome del precio de la tonelada de caña, presionado por la entrada ilegal de azúcar extranjera, llevando la actividad a niveles críticos.
Este año 2026, los productores trabajan en estrategias para combatir plagas y mejorar el rendimiento por hectárea, con el objetivo de que la actual zafra permita revertir las pérdidas y recuperar la confianza en una de las actividades agrícolas más importantes del sur de Quintana Roo.
Sergio Crisanto Morteo, presidente de la Unión Local de Cañeros, señaló que con la quema de las primeras parcelas de caña, dio inicio la zafra 2026, este domingo 4 de enero, para lunes y martes arranque el corte, miércoles y jueves levante y acarreo para que el día 10 inicie la molienda el ingenio San Rafael de Pucte.
«Hemos implementado estrategias para el combate de plagas y la mejora del rendimiento por hectárea, con el objetivo de optimizar la producción y sentar las bases para una gradual recuperación económica», comentó.
Dijo que las organizaciones cañeras estarán vigilante en campo supervisando las actividades de corte, levante y transporte ya que la meta es lograr un buen punto de producción de azúcar o de KARBE.
«Confíamos en que la zafra en curso permita, al menos, revertir parcialmente las pérdidas acumuladas y devolver estabilidad a una actividad clave para la economía regional», dijo.
Sergio Crisanto, comentó que el trabajo de cosecha lo realizarán en unidad las organizaciones para lograr buen corte, frescura y calidad de la materia prima.
El dirigente confió en que, pese a las dificultades, el esfuerzo coordinado entre productores, técnicos y el ingenio permitirá avanzar en la zafra y mejorar las condiciones del sector.
Un dato importante es que los productores cañeros hicieron un llamado a fortalecer la vigilancia contra el contrabando de azúcar y a mantener el respaldo institucional al campo, al considerar que la caña de azúcar sigue siendo un pilar económico y social para amplias zonas rurales del sur de Quintana Roo.
