Dos menores de edad resultaron heridos por un petardo en Xulha

Alejandro Peza

Dos menores de edad de la comunidad de Xulha al sur de Quintana Roo resultaron gravemente heridos tras un accidente con un petardo.

Uno de los niños lesionados es Octavio, de apenas seis años de edad, quien sufrió quemaduras severas en el rostro tras la explosión. De acuerdo con el diagnóstico médico, las lesiones comprometen zonas delicadas y requieren atención especializada inmediata para evitar secuelas permanentes, tanto funcionales como estéticas.

Tras el accidente, los menores recibieron atención inicial en la propia comunidad, para posteriormente ser trasladados al Hospital Comunitario de Bacalar, donde personal médico confirmó la gravedad del caso de Octavio.

Especialistas determinaron que el niño necesita ser referido de manera urgente a un centro de alta especialidad, posiblemente en la Ciudad de México, donde pueda recibir tratamiento integral por parte de especialistas en quemaduras pediátricas.

Los médicos han advertido que el tiempo es un factor determinante para la recuperación del menor, ya que retrasar el traslado podría derivar en complicaciones irreversibles, infecciones o daños permanentes en el rostro.

Sin embargo, a pesar de la urgencia médica, la familia enfrenta un obstáculo crítico: la falta de recursos económicos para cubrir los gastos del traslado, hospedaje y atención especializada.

Hasta el momento, los padres de Octavio han cubierto con esfuerzo propio los gastos inmediatos, incluyendo traslados locales, medicamentos y atención inicial, lo que ha generado un fuerte impacto en su economía familiar. La situación se agrava debido a que el tratamiento fuera del estado implica costos que superan ampliamente sus posibilidades.

El caso ha generado consternación entre habitantes de Xulhá, quienes señalan que el accidente no solo dejó secuelas físicas, sino también una profunda afectación emocional en las familias involucradas, especialmente al tratarse de niños.

Vecinos han comenzado a mostrar su solidaridad, mientras crece el llamado para que autoridades e instancias de salud puedan brindar apoyo oportuno.

familia de Octavio confía en que, con el respaldo de la sociedad y de las autoridades correspondientes, se pueda concretar a la brevedad el traslado que los médicos consideran urgente y necesario, con la esperanza de que el menor pueda recibir la atención especializada que le permita recuperarse y evitar consecuencias permanentes que marquen su vida para siempre.

Un dato importante es que este hecho también ha reavivado la preocupación sobre el uso y manejo de pirotecnia en comunidades rurales, donde muchas veces estos artefactos se utilizan sin las medidas de seguridad adecuadas, poniendo en riesgo a menores de edad.