La Fiscalía General del Estado anunció un avance histórico en la búsqueda de justicia para Jazmine, la menor de 10 años asesinada en noviembre de 2008

Alejandro Peza

Un Juez Penal dictó el auto de formal prisión en contra de José “N”, alias “El Chilango”, por su presunta responsabilidad en los delitos de violación, violación equiparada y homicidio calificado. El procesado permanecerá bajo la medida cautelar de prisión preventiva mientras continúa el proceso jurídico bajo el sistema penal tradicional.

Según el expediente reactivado por la Representación Social, los hechos ocurrieron el 22 de noviembre de 2008. Aquel sábado, Jazmine salió de su casa en la colonia Proterritorio hacia una tienda cercana y nunca regresó.

Jazmine fue encontrada sin vida en un área verde ubicada sobre la avenida Maxuxac, en la esquina con Chicozapote, en la colonia Proterritorio. Seis días después, la entonces Policía Judicial del Estado anunció la detención de Aníbal Madrigal Moreno, un albañil señalado como presunto responsable.

Sin embargo, tres años más tarde, el Juzgado Segundo Penal dictó sentencia absolutoria, al considerar que las pruebas eran insuficientes para sostener una condena.

Ahora, las investigaciones actuales señalan que José “N”, quien circulaba en bicicleta bajo los efectos del alcohol tras su jornada laboral, interceptó a la niña. Utilizando dulces para ganarse su confianza, la convenció de acompañarlo hacia una zona de terracería en lo que hoy es el fraccionamiento Arboledas.

En ese lugar, bajo amenazas con un cuchillo, consumó la agresión sexual. Pese a que la víctima intentó defenderse y logró herir a su agresor, este le arrebató la vida causándole múltiples lesiones.

Durante más de 17 años, el caso de Jazmine fue el rostro de la negligencia de las autoridades en la capital de Quintana Roo. En su momento, las indagatorias estuvieron plagadas de inconsistencias y detenciones arbitrarias que no llevaron a ninguna condena real, dejando a la familia de la menor en un estado de desamparo absoluto.

Sin embargo, tras una revisión de la averiguación previa y la aportación de nuevos datos de prueba, la FGE logró consignar el caso el pasado 15 de diciembre.

Con la captura y el reciente auto de formal prisión contra «El Chilango», se abre finalmente la posibilidad de cerrar una de las heridas más dolorosas de la sociedad de la ciudad de Chetumal.