Desabasto de medicamentos e insumos para cirugías en el Hospital Militar de Chetumal

Alejandro Peza

El Hospital Militar de Chetumal atraviesa una de las etapas más críticas de los últimos años debido al prolongado desabasto de medicamentos, la falta de insumos médicos básicos y la suspensión de cirugías programadas, situación que impacta de manera directa a personal activo, jubilados y pensionados del Ejército Mexicano.

Los derechohabientes continúan enfrentando serias dificultades para acceder a servicios médicos oportunos y de calidad.

De acuerdo con información recabada entre personal retirado y familiares de militares, el hospital militar de la capital de Quintana Roo lleva varios meses operando de manera limitada, sin contar con los insumos mínimos indispensables para brindar atención médica adecuada.

Actualmente, la atención médica se brinda de forma provisional en las instalaciones del Séptimo Regimiento de Caballería Motorizada; sin embargo, la farmacia de este espacio carece de medicamentos esenciales.

Derechohabientes señalan que en muchos casos no hay analgésicos, antibióticos ni medicamentos para padecimientos comunes, lo que limita la capacidad de respuesta del sistema de salud militar en la zona sur del estado.
Esta situación ha provocado la cancelación o reprogramación indefinida de consultas especializadas, estudios clínicos y procedimientos quirúrgicos previamente agendados.

Los afectados han señalado que el desabasto de medicamentos es uno de los problemas más graves, ya que muchos pacientes con enfermedades crónicas se han visto obligados a adquirir sus tratamientos por cuenta propia en farmacias privadas, lo que representa un gasto adicional significativo, especialmente para jubilados y pensionados que dependen de ingresos fijos.

Trabajadoras de la farmacia han señalado que el desabasto no obedece a una falla local, sino a un problema federal, ya que el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas es el responsable de autorizar la compra y el suministro de medicamentos. No obstante, para los derechohabientes esta explicación no resuelve la falta de atención ni las constantes afectaciones a su salud.

Asimismo, la suspensión de cirugías programadas ha generado preocupación entre los derechohabientes, quienes temen que el retraso en los procedimientos pueda agravar su estado de salud.

Algunos casos, aseguran, requieren atención inmediata, pero han sido pospuestos sin una fecha clara de reprogramación.

A esta problemática se suma la lentitud en los trámites administrativos. Solicitudes de medicamentos realizadas desde agosto del año pasado continúan sin resolverse, pese a que algunos tratamientos representan un bajo costo mensual. Además, cada tres meses se exige la renovación de recetas médicas, lo que retrasa aún más el acceso a los fármacos y deja periodos prolongados sin tratamiento.

Mientras se concreta la reapertura total del Hospital Militar, los derechohabientes continúan a la espera de soluciones que garanticen el acceso a medicamentos, consultas y cirugías, al tiempo que hacen un llamado a las autoridades correspondientes para atender de manera urgente esta problemática que afecta la salud y el bienestar de quienes han servido al país en las Fuerzas Armadas.